Lo he conseguido, tengo una negra culona de 19 años.
Como de momento no le he puesto nombre a la Vespa Iris 200 que le he comprado a Marc, de momento la llamaré mi negra culona, o la Culona.
El proceso ha sido muy corto, mucho más de lo que creía.
Me dirigí a una compañera de la agencia, Sara. Ella me remitió a un colega suyo, el Jordi de Vallecas. Un gran fetichista de las Vespas.
Me invitó a la nave industrial que comparte con 9 artistas más en Sants, un sitio incíble donde disseñadores de atrezzo, joyeros, pintores, escultores y amantes de las motos vintage conviven en armonía. Es uno de esos sitios donde entiendes el concepto “orden del caos”.
Jordi me recomendó que me apuntara a foros como el de Vespania, y eso hice. Curiosa la camaradería y el protocolo de los foros. Me encontré con una comunidad de gente dispuesta a ayudarme en lo que necesitara. Bravo por ellos.
La búsqueda fue superrápida, ya que le vino a la cabeza en el último momento que había visto un anuncio de una Iris muy barata. Me pasó el link y yo me puse en contacto con el propietario, Marc.
Un día después fui a Gracia para verla, no me esperaba mucho, la verdad. Como era tan barata esperaba que fuera un cacharro que necesitaría arreglos mil. Pero al verla, y sobretodo, al verla arrancar a la primera, me derretí.
Había encontrado mi Vespa A LA PRIMERA! Bien de motor, todos los papeles, neumáticos nuevos, pocos kilómetros, y además Marc es un tio legal y atento. Tengo un floripondio en el culo que a veces sale con todo su esplendor.
Aquí está mi nueva Negra Culona!
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